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lunes, 27 de septiembre de 2010

La perspectiva de género en los proyectos de desarrollo y en las políticas sociales

Por: Lic. Luis Marín
lmarin@socialconsultores.com

La aplicación del enfoque de género a las políticas públicas encierra diversos desafíos que tienen que ver con el relativamente nuevo enfoque y con el proceso mismo de diseño y gestión de las políticas sociales, tanto que algunos autores describen a este proceso como el de una “caja negra” ya que no se sabe quienes participan en su diseño (Portocarrero y Romero; 2000). Por otro lado, a lo novedoso del enfoque se suma el hecho de que no se ha ampliado la discusión a nivel nacional sobre las consideraciones de género y que muchos de los encargados del diseño de las políticas tienen nociones limitadas –o no las tienen- respecto al mismo. Al respecto, Anderson (Anderson citado por Arraigada; 1999, p. 118) afirma que en el diseño de políticas se encuentran dificultades como la inexistencia de procedimientos ni prácticas estandarizadas para llevarlas a cabo.

Afortunadamente, en la actualidad se están produciendo mayores interacciones (académico - políticas) y debates al respecto, desde organizaciones de la sociedad civil y el Estado. Inclusive, las primeras contribuyen con lineamientos y propuestas de políticas muy importantes para la lucha contra la discriminación por género y desigualdad.

En los proyectos de desarrollo por el contrario, ha habido un aumento en el número de indicadores acerca de la perspectiva de género o por lo menos, las consideraciones respecto a este enfoque empezaron a darse mucho antes. En este caso, las entidades cooperantes son las que han incidido en la inclusión de la temática de género en la región latinoamericana. Y en nuestro país, con su respaldo, las ONG, han ejecutado políticas en las que destacan el tema de género y han puesto en agenda temas que estaban fuera de la discusión pública, tal como sucedía con la violencia doméstica (Arraigada; 1999, p. 123).

En nuestro país, la creación del Ministerio de la Mujer y Desarrollo Social (MIMDES, antes PROMUDEH. El PROMUDEH se creó el 29 de octubre de 1996 mediante DL 866, teniendo como finalidad el desarrollo de la mujer y la familia, bajo el principio de igualdad de oportunidades, promoviendo actividades que favorezcan el desarrollo humano, atendiendo de manera prioritaria a los menores en riesgo.

Así, se constituyó en un hito en la trayectoria institucional nacional, ya que nunca antes una institución del más alto nivel tuvo la responsabilidad y el encargo directo de enfrentar las desigualdades de género que se manifiestan en la sociedad. Este paso es más importante aún porque dicho organismo se encargó a partir de entonces, de ejecutar programas sociales de lucha contra la pobreza, que de manera directa o indirecta, influenciaban la vida de muchas mujeres en situación de pobreza. Para entonces, ya se observaba en la agenda pública un reconocimiento de temas relevantes que antes no lo eran.

Referencias


Arraigada, Irma 2006 Dimensiones de la pobreza y políticas desde una perspectiva de género. Publicado en la Revista de la CEPAL 85. Abril.

Portocarrero, Felipe y Romero, María Elena 2000 La caja negra o el proceso de formulación e implementación de políticas públicas: el caso del PRONAA. En: Portocarrero, Felipe (ed). “Políticas sociales en el Perú: nuevos aportes”. Lima, Red para el desarrollo de las ciencias sociales.

La relación entre género y desarrollo

Por: Lic. Luis Marín
lmarin@socialconsultores.com

La idea del desarrollo ha evolucionado con el tiempo, haciéndose cada vez más compleja. A mitad del siglo pasado el desarrollo era entendido netamente como el crecimiento de la economía. Los países buscaban diferenciarse de acuerdo a la medición de índices de tipo macroeconómico. Posteriormente, el concepto de desarrollo se amplió hasta incluir los temas de desarrollo a escala humana y de medio ambiente. Se empezó a hablar de desarrollo sostenible para afirmar que el desarrollo actual debía garantizar la sostenibilidad de las generaciones futuras, es decir, que el modelo no debía agotar los recursos hoy, sino preveer el futuro de las siguientes generaciones.

Lo que denominamos la evolución o complejización del concepto de desarrollo, responde a un aumento de sus contenidos, que buscan integrar diversas dimensiones: económicas, culturales, religiosas, política, ética, etc. Con el paso de los años y la complejización del concepto, el desarrollo incluyó la problemática del género, definida como la búsqueda de igualdad de oportunidades entre los sexos y del respeto de las identidades sexuadas.

Este proceso no ha sido sencillo, y ha estado acompañado de movimientos sociales crecientes como el feminismo, que se hicieron más visibles en la esfera política, cultural y académica de los países de la región. De esta manera, el desarrollo complejiza sus contenidos -puede tomarse como un indicador de este proceso de complejización al Índice de Desarrollo Humano (PNUD), que es un índice compuesto por tres índices que miden la longevidad, el nivel educacional y el nivel de vida- hasta integrar muchas de las dimensiones que conforman el desarrollo humano (Boisier; 2002, p. 9).

Referencias

Boisier, Sergio 2002 ¿Y si el desarrollo fuese una emergencia sistémica?. Instituto de Desarrollo Regional. Documento de Trabajo N° 6.

La Cumbre del Milenio y la perspectiva de género

Por: Lic. Luis Marín
lmarin@socialconsultores.com


Las Naciones Unidas desde la década del cuarenta promovía la incorporación de la lucha contra la discriminación para propugnar la equidad entre hombres y mujeres.


En Septiembre del año 2000 se llevó a cabo un evento sin precedentes, la Cumbre del Milenio. En ella se llegaron a definir ocho grandes objetivos que debían ser cumplidos por los 189 países que participaron en dicha reunión. La fecha planteada para el logro de dichos objetivos fue el 2015.

A continuación reproducimos los ocho objetivos de desarrollo del milenio (ODM), como se les empezó a denominar desde entonces (PNUD; 2009):

Objetivo 1: Erradicar la pobreza extrema y el hambre
Objetivo 2: Lograr la enseñanza primaria universal
Objetivo 3: Promover la igualdad entre los géneros y la autonomía de la mujer
Objetivo 4: Reducir la mortalidad infantil
Objetivo 5: Mejorar la salud materna
Objetivo 6: Combatir el VIH/SIDA, el paludismo y otras enfermedades
Objetivo 7: Garantizar la sostenibilidad del medio ambiente
Objetivo 8: Fomentar una asociación mundial para el desarrollo

Dentro de estos objetivos, el tercero se refiere específicamente a promover la igualdad entre los géneros. La cumbre se propone con este objetivo el eliminar las desigualdades entre los géneros en la enseñanza primaria y secundaria, preferiblemente para el año 2005, y en todos los niveles de la enseñanza antes del fin del año 2015.

Los objetivos de desarrollo del Milenio en el tema de género, apuestan por un cambio en la enseñanza de primer nivel, con el objetivo de que a partir de este cambio, las generaciones futuras reproduzcan y mejoren las condiciones en las que se han desarrollado. La apuesta por cambios en la jerarquía de poder entre los sexos son cambios de largo aliento, que requieren del esfuerzo de los estados miembros y de indicadores eficaces que reflejen los avances de cada país en ese aspecto.

La preocupación por la igualdad de los géneros, trasciende las fronteras nacionales y se convierte en una preocupación mundial, ya que estas condiciones de desigualdad perjudican el desarrollo de la población femenina y por ende el de sus países. Además, debido a que en la mayoría de los casos son las mujeres las que se encargan del cuidado del hogar, cualquier deterioro en sus condiciones de vida repercute directamente con el destino de las futuras generaciones.

Entonces, la lucha por la igualdad se convierte en una prioridad que debe ser asumida por los estados y reflejada en la implementación de sus políticas. Sin embargo, y como ya hemos mencionado en la sección anterior, existen grandes dificultades para la implementación de la categoría de género en las políticas públicas. Por ello, el tema cobra cada vez mayor relevancia.


Referencias


PNUD 2009 Objetivos de desarrollo del milenio – ODM (http://www.undp.org/spanish/mdg/basics.shtml). Revisado en Agosto de 2009.

Conceptualizando la perspectiva de género

Por: Lic. Luis Marín
Correo: lmarin@socialconsultores.com


La equidad de género, conceptualmente, es un enfoque que evidencia las desigualdades existentes entre varones y mujeres. Este enfoque plantea modificar las asimetrías en las relaciones de poder que afectan a las mujeres. De esta forma se garantizaría el mayor acceso de ellas a recursos y oportunidades que mejorarían su calidad de vida.

La apuesta por la equidad de género debe ser un compromiso de los Estados ya que el incremento de la calidad de vida de las mujeres impactaría positivamente en las familias, y en el desarrollo de las naciones.

Sin embargo, la categoría género encierra diversos contenidos, ya que posee cargas de índole cultural, político y normativo (Scott; 1996, p. 289). Así, en él se reflejan las tradiciones y trayectorias culturales de la interrelación entre varones y mujeres, la posición en la esfera pública de los mismos y las consideraciones referidas a las normas de convivencia social.

Otra de las consideraciones que hay que tener en cuenta cuando se habla de género, es el de las identidades sexuadas, ya que el género siendo la construcción cultural de los cuerpos sexuados, admite diversas identidades que no se encasillan en la dicotomía masculino – femenino, sino que se remite incluso a construcciones identitarias inter y transgénero. La categoría género se relaciona con otras problemáticas y definiciones tales como identidad, cuerpo y sexo. No nos explayamos al respecto por cuestiones de espacio. Para un desarrollo mayor del concepto y de dichas relaciones véase De Barbieri (De Barbieri; 1995).

Es por ello que el género debe considerarse como transversal en el estudio de los procesos sociales, dada su complejidad y dificultad para el diseño de políticas integrales articuladas, que consideren las diferencias antes mencionadas.

Referencias

De Barbieri, Teresita 1995 Certezas y malos entendidos de la categoría género. En Materiales de género. Diploma de Estudios de género de la PUCP.

Scott, Joan W. 1996 El género: una categoría útil para el análisis histórico. En: Lamas, Marta (Compiladora). “El género: la construcción cultural de la diferencia sexual” PUEG, México. 265-302p.