(Resumen de la ponencia presentada por Luis Marín, para el Posgrado de Arquitectura de la Universidad Nacional de Ingeniería, Maestría en Ciencias con mención en Planificación y Gestión Urbano Regional. Presentada el 04 de Julio de 2007)
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I. Introducción
El presente trabajo busca explorar la evolución de la legislación en minería artesanal en nuestro país. Los cuerpos legales que respaldan las actividades productivas siempre han sido importantes en la medida en que en su génesis revelan un proceso social que lleva a la positivación de la voluntad general.
Por ello, más que un sencillo análisis de qué legislación existe al respecto y que organismos la promulgan, la existencia de las leyes en este campo revelan una preocupación de un grupo poblacional o un proceso de incidencia, de movilización social.
II. Tipos de minería
• Gran minería: Producción de 5 001 toneladas métricas por día a más.
• Mediana minería: Producción de 351 toneladas métricas por día a 5 000 toneladas/día.
• Pequeña minería: Producción hasta 350 toneladas métricas por día y/o áreas de explotación hasta de 2000 ha.
• Minería artesanal: no se define por producción sino por otros factores (siguiente item)
III. ¿Qué es la minería artesanal?
La minería artesanal es concebida como una actividad que explota los recursos metálicos de un territorio, de manera no tecnificada, realizado generalmente en lugares donde la gran minería ha abandonado los yacimientos porque no producen un índice comercializable de minerales.
El metal que más se explota en la actividad minero artesanal es el oro, por su alto precio en el mercado y por el conocimiento, más o menos generalizado, de los procedimientos de explotación del mismo.
Según la legislación peruana, la pequeña minería y la minería artesanal son (Ley N°27651 y D.S.N°013-2002-EM):
Artículo 2º.-Son actividades que se sustentan en la utilización intensiva de mano de obra que las convierten en una gran fuerte de generación de empleo y de beneficios colaterales productivos, en las áreas de influencia de sus operaciones que generalmente son las más apartadas y deprimidas del país, constituyéndose en polos de desarrollo. La pequeña minería y la Minería Artesanal , las cuales comprenden las labores de extracción y recuperación de sustancias metálicas y no metálicas del suelo y subsuelo, , desarrollándose en forma personal o como conjunto de personas naturales o jurídicas que buscan maximizar ingreso de subsistencia.
IV. Panorama minero artesanal
La Minería artesanal es más contaminante que la pequeña, mediana y gran minería, la minería artesanal llega a producir el 56% de la contaminación ambiental por minería, mientras que los otros tipos de minería alcanzan niveles inferiores (44%).
En la Producción mundial de oro el Perú produce el 16%, proviniendo este de la minería artesanal (Fuente: GoldFields Mineral Service Lt.d)
Por los elevados precios de los minerales, la minería artesanal aurífera es la más rentable, y la que mayor cantidad de población moviliza.
En el Perú, Cerca del 30% del oro, proviene de lavaderos y minas subterráneas, en las cuales trabajan cerca de 100 mil personas.
El trabajo infantil no es extraño en este tipo de explotación minera.
V. Escenario de la minería artesanal
La producción minero artesanal del país se centra en Ica, Ayacucho, Arequipa, Trujillo, Madre de Dios y Puno.
La importancia de esta actividad radica en que se ha convertido en la práctica, en un colchón de pobreza en las zonas rurales, y como veremos mas adelante, conlleva el riesgo humano y genera pasivos ambientales muy importantes.
VI. Minería artesanal, minería informal
La minería artesanal es denominada también minería informal. Debido a que la mayoría de sus características están vinculadas con esa economía subterránea, que no se registra en las grandes cifras. Sin embargo, no solo se observa informalidad en el aspecto económico, sino también en las precarias formas de trabajo (tipo enganche), se puede decir que la informalidad en la minería artesanal está ligada a:
· La sobrevivencia
· Existencia de minas de fácil acceso (fatalidad geológica)
· Legislación
· Gestión ambiental
· Condiciones de trabajo
· Financiamiento o acceso al crédito
· Desarrollo tecnológico
VII. Promoviendo la asociatividad: logros reales
Las asociaciones de mineros artesanales se encuentran formadas por los mineros artesanales que llamaremos “migrantes” y además pueden ser conformadas por los locales de una comunidad.
Existen dinámicas diferentes para cada tipo de asociación, generalmente, la asociación de mineros “migrantes” se ubica en un campamento muy precario y cercano a la zona de explotación, que puede ser un cerro, una loma, un río, etc.
En segundo término, las asociaciones de mineros artesanales locales son formadas por residentes de la comunidad más cercana, que puede o no tener su génesis en procesos de explotación minera (no sucede así en la mayoría de los casos, las localidades suelen ser agrícolas en primera instancia.)
En un estudio reciente sobre el tema[1], se encontró que los entrevistados pertenecientes a las organizaciones mineras no tienen claro los objetivos de la asociación, pero si tienen claro los pocos beneficios que adquieren como: un carné que los identifica ante el decomiso de los explosivos o, anteriormente, les evitaba ser confundidos con terroristas. Actualmente muchos de los miembros no asisten a las reuniones, no pagan las cuotas o simplemente no se asocian.
En cuanto a las dirigencias de la organización, se presume así que la participación se basa en la posibilidad de superar dificultades en el corto plazo a partir de la eficacia de los dirigentes. Se pudo inferir del diálogo con algunos dirigentes de la organización que los procedimientos de toma de decisiones se establecen según la obtención de resultados concretos. Es decir, la legitimidad política se basa en la realización del “bien común” proporcionándose valor a los resultados en desmedro de los procedimientos para llegar a ellos. En síntesis, organizarse está sujeto a una tendencia plebiscitaria, donde los dirigentes son vistos como proveedores para sus carencias.
VIII. El proyecto GAMA
A partir del año 2001, COSUDE y el Ministerio de Energía y Minas (MEM) han sido contrapartes del Proyecto GAMA (Gestión ambiental para la minería artesanal, 2000-2002: fase 1) que incorporó entre otros el aspecto “legal-administrativo” en su estrategia para lograr el objetivo ambiental.
El principal dilema de ¿cómo lograr la formalización del sector minero-artesanal? consistía en las dificultades de diálogo y relación entre el Estado (MEM) y los mineros artesanales (en su condición de informales e ilegales). Para la solución de ésta situación de conflicto, el Proyecto GAMA estaba en posición de tender un puente entre el MEM y los “informales”, integrando además otros actores vinculados al problema, como la pequeña minería (titulares, plantas), ONGs, y en forma puntual otras agencias de cooperación. Elementos claves en el proceso de facilitación de un marco legal para la minería artesanal eran:
· el apoyo a la organización de los mineros artesanales (empoderamiento),
· la creación de plataformas de encuentro y discusión entre los actores, y
· la neutralidad de la posición del proyecto, para que sean los propios interesados los que promuevan los cambios.
El Plan Operativo de la fase 1 de proyecto GAMA contemplaba inicialmente una muy limitada incidencia del proyecto a nivel macro y con respecto a posibles cambios de la legislación minera.
El proyecto GAMA convoca para Junio del 2001 a los principales actores “antagónicos” a un “Taller propositivo” cuatri-partito, con participación del Estado y ONGs, así como Mineros artesanales y Mineros convencionales. La composición de los participantes era “explosiva”, existiendo conflictos abiertos entre:
(a) Estado – ONGs,
(b) Estado – Mineros artesanales,
(c) Mineros artesanales – Mineros convencionales, y
(d) Mineros convencionales – ONGs.
En Septiembre 2001, se dio el “Primer Encuentro de Mineros Artesanales del Sur Medio” en Arequipa, Lo que sucedió en ese Encuentro, fue que los representantes de las diferentes comunidades en forma espontánea se “apropiaron” de la propuesta. Hubo paralelamente dos iniciativas legislativas en proyecto, una por Carrasco Távara y otra por el Congresista Torres Ccalla.
Así, se fusionaron en comisión los dos proyectos y se incluyeron los aportes de los mineros artesanales. Al conocer aquello, se organizaron los mineros artesanales de Puno, pidieron apoyo para un encuentro minero artesanal en Puno, de GAMA y la OIT.
Para noviembre del 2001 los mineros artesanales de Madre de Dios ya se habían organizado, unidos a las otras dos coordinadoras, hicieron presión permanente en Lima.
Este proyecto pasa entonces del impulso inicial de GAMA a ser apropiado por los mineros. En Enero de 2002, se aprobó nuevamente con unanimidad la Ley 27561: Ley de Promoción y Formalización de la Pequeña Minería y Minería Artesanal.
IX. Marco Legal de la Pequeña Minería y Minería Artesanal en el Perú
· Ley de Formalización y Promoción de la Pequeña Minería y la Minería Artesana – Ley Nº 27651 (2002) y su Reglamento aprobado por D.S. Nº 013-2002-EM.
· Normas de Descentralización: Ley Orgánica de Gobiernos Regionales, Los Planes Anuales de Transferencia, entre otros.
· Ley que regula el Cierre de Minas – Ley Nº 28090 (2003) y su Reglamento aprobado por D.S.Nº 033-2005-EM
X. Consecuencias negativas que trae la práctica de la minería informal
· Degradación Ambiental – Desarrollo No Sostenible
· Precarias condiciones de Seguridad e Higiene
· Conflictividad Social y Legal
· Dispersión Geográfica Amplia
· Bajos costos de Producción y desarrollo tecnológico
· Dinamizador de economías locales - informales
· Malas condiciones de trabajo, ya que hacen caso omiso a la normatividad laboral vigente
· Daños ambientales (la generación de pasivos ambientales)
XI. Reflexiones desde la problemática
· La problemática de la minería artesanal tiene que ver con el abuso del que son víctimas los mineros artesanales, ya que al promulgarse la ley de MA[2] y no estar totalmente incluidos en ella (contempla a los MA formalizados y altamente organizados), los sitúa en una condición de exclusión.[3]
· Al hallarse marginados de la cadena productiva o mejor dicho, sin tener la real capacidad de negociación de precios –ya que no constituyen un grupo importante de presión- ante los procesadores de material. Los mineros se hallan en una condición de vulnerabilidad que se maximiza con la falta de confianza al interior de las asociaciones en general
· La condición de “allegado” quiere expresar la condición de migrante de la mayoría de los habitantes de la comunidad. Encontramos gente de Chiclayo, Puno, Ayacucho, etc. Lo que perjudica la cohesión social en los pueblos minero artesanales Genera una construcción de identidades “en respuesta a” o “a diferencia de”
XII. Reflexiones sobre la Ley de Minería Artesanal (LMA)
Según la Ley de Minería Artesanal, la condición de formalidad de una asociación de MA (Mineros artesanales) se obtiene al cumplir con una serie de requisitos que son muchas veces muy difíciles de cumplir para los asociados.
Esto deviene en una inaplicabilidad de la Ley a nivel general, y detrimento la labor de la asociación minera, si es que no alcanza los estándares o realiza los procedimientos señalados en dicha ley. Para esto, proponemos una categorización de la condición de las asociaciones mineras, más o menos así:
Categoría
Condición respecto a la ley
Mineros artesanales formalizados (tipo 1): Organicidad alta
· Cumplen con los requisitos de la LMA y realizan sus actividades mediante la gestión de la asociación, tanto en la protesta de denuncios como en la compra de insumos
Mineros artesanales formalizados (tipo 2): Organicidad media
· Mineros artesanales que cumplen con la organización, canalizan la mayoría de las compras de insumos, “defienden” a los asociados contra abusos de las autoridades y/o grupos extraños, pero no trabajan “formalmente” pues no tienen denuncios constituidos. A su vez, la organización puede servir de “palanca” para el movimiento social de la comunidad.
Mineros artesanales informales (tipo 3): Organicidad baja
· Mineros artesanales disgregados que no forman ninguna asociación. Explotan el mineral al margen de la legalidad sin cometer delitos (solo faltas). La adquisición de sus insumos es irregular
Como hemos señalado la existencia misma de la Ley excluye más a los mineros artesanales. Debemos reflexionar acerca de la real problemática de los MA; de cómo en realidad se ha dado este proceso de construcción de esta Ley, y de cómo debe seguir elevándose las propuestas para la implementación de una política de Estado que no excluya a los agentes que están más cercanos a estas problemáticas. Tal vez un mecanismo de incidencia deba ser promovido por GAMA, pero una incidencia que recoja la verdadera problemática y motivos de los MA.
XIII. Reflexiones para la gestión ambiental
• La facultad de evaluar y aprobar los Planes de Cierre de las Actividades Pequeña Minería y Minería Artesanal; así como los Planes de Cierre de los Pasivos Ambientales de estas actividades ha sido transferida a los Gobiernos Regionales; sin haberse desarrollo a nivel nacional los criterios necesarios para la adecuada elaboración e implementación de estos Planes de Cierre.
• Falta mayor fortalecimiento de capacidades en los Gobiernos Regionales para atender las funciones y facultades transferidas con relación a la Pequeña Minería y Minería Artesanal.
• Continuar los procesos de formalización a Pequeña Minería y Minería Artesanal, obteniendo ventajas para el pequeño minero que será sujeto de crédito, incorporándose al circuito económico formal.
XIV. Algunas fuentes
Consejo Nacional del Ambiente (CONAM). Dirección de Calidad Ambiental y Recursos Naturales. Lic. Lourdes Loayza Bellido.
López, Felicia et ali 2005 Manual de capacitación para el desarrollo integral de los mineros artesanales (Lima, CIASO).
Marín, Luis 2006 2006. Informe preliminar de Evaluación del Proyecto GAMA. (Lima, INFORMET)
Mosquera, César 2006 El desafío de la formalización en la minería artesanal y de pequeña escala (Lima, Cooperacción)
Medina, Guillermo et ali 2005 La luz al final del túnel: Sistematización de una estrategia de empoderamiento y resolución de conflictos para la legalización de la minería artesanal, logrando su inclusión en la economía formal del Perú. Proyecto GAMA.
Plataforma de gestión de conocimientos para la minería artesanal (GECO) http://geco.mineroartesanal.com
Proyecto GAMA: Gestión Ambiental en la Minería Artesanal http://www.gama-peru.org/
Romero, María et ali 2005 Formalización de la minería en pequeña escala en América Latina y el Caribe (Lima, Cooperacción)
NOTAS
[1] INFORMET; 2006.
[2] En adelante Mineros Artesanales (MA).
[3] Esta condición de exclusión se se refleja en los testimonios recogidos por el autor en las entrevistas informales con mineros que no eran miembros de la asociación y que evidenciaban –al igual que muchos pertenecientes a la asociación- el hecho de un resentimiento hacia los capitales que sí podían sacar algún beneficio de la situación, de esta ley excluyente más que incluyente.
jueves, 19 de julio de 2007
sábado, 30 de junio de 2007
Comentarios a Colonialidad del poder y Clasificación Social de Aníbal Quijano
Por: Luis Marín
lmarin@socialconsultores.com
Aníbal Quijano devela con su entrada, los siniestros campos valorativos que guardan las formas de conocer, así, afirma que el concepto de colonialidad del poder trae consigo la configuración de identidades sociales legitimadas, que se tornan incuestionables y que interactúan, se mezclan y difunden en los medios de comunicación y reproducción social, tanto urbanos como rurales. La ciudad como espacio de encuentro de la diversidad se fragmenta y puede tender la guetificarse en aras de este patrón de poder colonial.
Esta colonialidad hegemónica reproducida en nuestro continente hace coincidir las formas de organización social con los procesos de conocer del capital: el medir y objetivar. La realidad es dimensionalizada en una configuración homogénea universal e interpretable más allá del lugar. El capitalismo occidental y moderno se encarga de reproducir esta forma de ver el mundo, que crea disparidades e interpretaciones binarias del mundo en que vivimos, cargando de poder a una categoría frente a otra con menor contenido, así los términos de raza, por ejemplo, colocan en ventaja a la occidental blanca frente a la colonizada y mestiza.. Esta concepción uniformizante entraña una interpretación lineal de la historia, en la que los procesos que no son eurocentrados, son solamente historias que confluyen hacia la línea única del modelo superior racional de la historia de la única civilización: la más antigua y próspera Europa.
El Estado–nación según el autor, es la forma válida de conocer sobre el capitalismo, es con esta nueva unidad donde hasta en nuestro continente se han elaborado teorías que explicarían nuestra posición de desventaja, Prebisch y su “centro - periferia” expresan muy bien una posible explicación de las actuales condiciones latinoamericanas. Quijano resalta la reinterpretación de Wallertein quien elabora el “moderno sistema mundo” como explicativo de este largo proceso histórico que es flexible y que también enfrenta crisis internas.
Las relaciones de estos conceptos, más allá de las formas de conocer y de interpretar la realidad, ponen en el debate el tema del poder en el mundo. Quijano afirma que el eurocentrismo no percibe los múltiples ámbitos del poder, dado que los enfoques del materialismo y el liberalismo han acaparado el debate.
El llamado mito metafísico de Hobbes, es una explicación del porqué de la formas de relación entre los componentes de una estructura social, este mito que alude a esencialismos que son la base del eurocentrismo.
Ante ello, en América Latina surge el concepto de heterogeneidad estructural, para explicar y definir exactamente todo lo contrario al mito hobbesiano. Las estructuras sociales también pueden ser formadas por elementos discontinuos y bastante distantes y sin embargo, coexistir. El proceso dinámico de la configuración latinoamericana sin duda, es diferente al establecido por el patrón eurocentrista, ya que su diversidad no se articula –o mejor dicho, pudo no articularse- con la historia europea. Los supuestos eurocentristas develados del marxismo son expuestos por Quijano, quien afirma que “nada permite verificar la homogeneidad histórica de sus componentes, ni siquiera de los fundamentales, sea del trabajo, del capital, o del capitalismo”.
Seguidamente Quijano hace una diferencia en la interpretación del todo y las partes, señala que el las totalidades pueden ser la suma de elementos heterogéneos, que pueden ser a su vez totalidades de subrealidades diversas y articuladas. El peligro del concepto de totalidad es que pueda implicar una interpretación homogénea de las partes, cuando según Quijano: “cada elemento de una totalidad histórica es una particularidad y, al mismo tiempo, una especificidad, incluso, eventualmente, una singularidad”. El autor plantea que no es una totalidad la que articula los diversos elementos, sino una estructura, no necesariamente cerrada, sin que esta cambia conforma cambian sus elementos. Por último, Quijano denuncia que el poder y su colonialidad ha racializado en el mundo a las relaciones de poder: “la colonialidad es uno de los elementos constitutivos y específicos del patrón mundial de poder capitalista. Se funda en la imposición de una clasificación racial/ étnica de la población del mundo como piedra angular de dicho patrón de poder y opera en cada uno de los planos, ámbitos y dimensiones, materiales y subjetivas, de la existencia social cotidiana y a escala societal” (Quijano,2000:342). Así, al colonialidad impone modelos extranjeros en muchas partes del mundo y en muchas áreas del conocimiento de las relaciones sociales, incluso, la del tan contemporáneo género.
Bibliografía
QUIJANO, Aníbal 2000 “Colonialidad del poder y clasificación social”. En: Journal of world-sistems research, VI, 2, sumer/fall 2000.
Comentarios a Historia del Perú Contemporáneo de Carlos Contreras y Marcos Cueto. Tercera parte: El último medio siglo, 1948 – 1999
Por: Luis Marín
Contreras y Cueto nos brindan un sesudo repaso por los casi últimos cincuenta años de historia contemporánea, en La Restauración Oligárquica, se analiza al Perú a partir del Gobierno de Odría, destacando principalmente la influencia de esta etapa que configuraría la fase industrial peruana. Odría, militar él, devolvió la hegemonía perdida a la clase oligárquica, pues mantuvo un régimen autoritario y duro para las clases populares. Durante su gobierno se apostó por que el desarrollo nacional sería generado por los grupos exportadores, dando coherentemente, diversas medidas que beneficiaban al sector exportador. Desde la etapa de Leguía se seguía iniciativas y modelos estadounidenses -como la ampliación vial que determinó el cambio de la configuración urbana de Lima- y Odría siguiendo el patrón también realizó obras[1] bajo la tutela de intereses norteamericanos, que por entonces eran dueños de los yacimientos mineros. Todos estos factores hicieron más atractivas a las ciudades, propiciando el incremento del proceso migratorio que pobló la Lima extramuros, y se alineó con el corte de políticas populistas de un gobierno autoritario. Recuérdese por ejemplo que durante su Gobierno se creó el distrito de San Martín de Porres, el 22 de Mayo de 1950, con el nombre de distrito “Obrero Industrial 27 de Octubre”. El nombre del distrito tuvo por objetivo el captar clientela política que legitimara al gobierno militar de Odría, debido a que esa fecha fue en la que el General dio el golpe de Estado. Sin embargo; cabe la posibilidad de que esa iniciativa surgiera desde los mismos habitantes, pues muchas veces se buscaba el favor político del gobernante de turno mediante este tipo de estrategias populares, tácticas que no ha cambiado desde esa época y perduran hasta el día de hoy.
Posteriormente se consolida parte de la industria, ya con Prado en el poder se da el boom de la explotación de harina de pescado, que trajo grandes ingresos a la economía nacional, tanto así que el Perú se llega a convertir en el 1964 en el primer país pesquero. Consecuentemente con un aumento de los asalariados, el sindicalismo aumentó en número e importancia. Además, ya el segundo Prado, permitió la existencia de partidos políticos, sin persecuciones. La sociedad peruana se liberaliza y empiezan a encontrarse contrastes entre el pasado donde predominaba el dualismo entre aristocracia y clases populares para pasar a una sociedad estructurada con burgueses establecidos, proletarios sindicales, obreros, campesinos e indígenas; en interacción continua por la migración. Posteriormente, el breve periodo del primer belaundismo, que propugnaba la participación comunal en obras públicas, la integración vial de una selva aislada y el impulso de la nueva clase educada cayó por el golpe de las Fuerzas Armadas (1962). Este primer golpe respondía a una iniciativa de la milicia en pleno, sin la necesidad de nuevos caudillismos, debido a las continuas insurgencias al interior del país principalmente. Luego de elecciones, Belaúnde retomó el poder, y en un afán democratizador característico de su partido[2] (Acción Popular) llamó a elecciones municipales en 1963, las primeras de la historia peruana. Belaúnde venía con un discurso que podríamos denominar de nacionalismo desarrollista. Planteaba la integración vial plena como motor del desarrollo nacional y su ímpetu era bien visto por intereses extranjeros. Además, se enfrentó no con mucho éxito a quienes se oponían a la Ley de Reforma Agraria que ya se hacía necesaria en el país. Inició la segunda política de Vivienda conocida hasta entonces y terminó por sucumbir ante la crisis de una economía que comenzaba a sufrir el embate de la crisis económica que inauguraba otro ciclo histórico, el del Gobierno Militar.
En la última parte, Contreras y Cueto repasan la trayectoria del Gobierno Militar. Podemos decir que la característica central de esta etapa es la de la consolidación de la Industrialización por Sustitución de Importaciones (ISI), las medidas del Gobierno Militar significaron la protección de la industria nacional y un desarrollo de la misma, que impulsó el crecimiento del empleo y reproducía un modelo de desarrollo que en el fondo buscaba eliminar las injusticias sociales para acabar con la desigualdad y la ganancia de ella de los movimientos insurgentes. Se centralizó la organización social y comenzó un severo programa de estatizaciones. La planificación militar se tradujo en la mayor importancia que se le dio al Instituto Nacional de Planificación. Este punto marca el inicio de un proceso que ha devenido en el uso frecuente de las técnicas de planificación para la participación popular. Además, la Reforma Agraria significó un profundo cambio en la estructura social nacional, si bien pude señalarse que se trató de redistribuir el poder, Contreras y cueto ilustran como esta fue un fracaso, pues al final las tierras eran administradas por cooperativas y técnicos, y en los otros casos no existía visión empresarial del campesinado que garantice la prosperidad de las tierras. Un ejemplo tardío puede hallarse en el testimonio del sindicalista Zoísmo, acerca de la fenecida Hacienda Huando.
Otra crisis económica (la de 1976) volvió a cambiar el giro de la historia peruana. La crisis facetó al sector agrícola que no producía lo demandado por la ya creciente costa y la metrópoli en ciernes. Cundió el descontento por la inflación producida por la crisis internacional del petróleo y se sucedieron grandes e históricas marchas. Se demostró en esta etapa el rol articulador de los partidos de izquierda que movilizaban a la población, el de los sindicatos y de otras organizaciones como los frentes de defensa. También la iglesia jugó un papel fundamental pero poco conocido en esta etapa, pues agrupaba asociaciones parroquiales para la movilización social. Todo esto pasaba mientras acontecía algo trascendental, el Perú por fin tornase inclusivo cuando se garantizó el derecho a voto de los analfabetos. Ya los campesinos, indios, mujeres y analfabetos votarían en las próximas elecciones por la Asamblea Constituyente.
El segundo belaundismo trajo consigo las elecciones municipales de 1980, en las que los sectores de la izquierda ganaron varios distritos en Lima y que en las siguientes elecciones ganarían el sillón municipal metropolitano, demostrando así que los varios sectores que superaron el dilema de participar o no en las elecciones para “luchar desde adentro” fue una innovadora y conveniente opción. A finales de la década de los ochenta, ya se sentía con fuerza el factor sendero que sumado a la fortísima crisis del gobierno Aprista destruyó la sociedad y economía peruana, respectivamente.
En la tercera y última parte del texto, Contreras y Cueto repasan el fenómeno Fujimori, que lidió con el miedo al shock liberal en las elecciones del noventa, e instauró un régimen tecnocrático en una década marcada por el autoritarismo y el autogolpe de 1992. Sin embargo, el posterior proceso de transición promovido por organismos internacionales, ayudó a la recomposición económica del país, que se reinsertó a la economía internacional.
La historia del Perú Contemporáneo sin duda deja muchas lecciones, se puede colegir que mientras no se integre la sociedad peruana, nuestras escisiones y sentido parcelario de la realidad harán que seamos más vulnerables a las incursiones violentas y víctimas d procesos globales que afecten nuestra economía. Sin más, el combatir la desigualdad que reina en América Latina paliará los efectos de la incierta crisis actual, pero; también se puede dar cuenta del cambio estructural por el que ha pasado el país y sus estratos sociales, que empezaron expresando una diversidad que privilegiaba a unos y marginaba a otros, y que termina polarizando a la población, entre los muchos que son pobres, los pocos de clase media urbana y los ricos. A pesar del boom minero exportador que se acabará pronto, debemos procurar comprender los procesos contemporáneos, que nos ilustren sobre el devenir de nuestra sociedad, y en este contexto de ampliación de la participación ciudadana, aunar esfuerzos desde diversos sectores por la vigilancia del buen rumbo en esta sociedad despolitizada.
NOTAS
[1] Como la construcción de ministerios, avenidas, hospitales, etc. Es decir, obras de “fierro y cemento”.
[2] Recuérdese que a la salida de Fujimori y durante el Gobierno de Transición de Valentín Paniagua se crearon as instancias de participación cono los Concejos de Coordinación Local, la Mesa de Concertación de Lucha contra la Pobreza y los procesos de Presupuesto Participativo. Queremos creer que no es una simple coincidencia.
ONG’s como nuevo campo laboral de los científicos sociales
Por: Luis Marín
El papel de las llamadas ONG’s (Organización no gubernamental) en nuestro país, a lo largo de las últimas décadas ha cobrado mayor relevancia desde que incursionaron como componente importante para lograr el desarrollo humano de la población peruana. El retorno a la democracia en el contexto latinoamericano propicia que cada vez mayor número y diversidad de actores incidan o tengan influencia en los distintos espacios de negociación, consenso y por que no, conflicto entre la sociedad civil y las diferentes instituciones del Estado.
Parte de los actores que representan a la sociedad civil en estos momentos son las ONG’s. Es precisamente en las décadas del 80 y 90 en que aumenta el número de las mismas, tanto extranjeras como nacionales. Al dejar atrás los regímenes autoritarios y recuperar la democracia, se abren nuevas posibilidades de intervención de estas agencias, quienes apuestan por la implementación de proyectos sociales que beneficien a determinados grupos poblacionales. Así, tal como afirma Roberts: “La democratización de la región en este periodo es un factor que explica tanto el aumento como el cambio de carácter de la participación de las ONG’s en la política social”[1] Sin embargo, el auge de estos organismos no solo se debe al proceso de democratización de nuestra sociedad sino también es consecuencia de las reformas estructurales impuestas por los organismos financieros internacionales en la década de los noventa, con la implantación del modelo neoliberal; estas reformas transformaron económica, social y culturalmente nuestro país. Parte de los efectos de la instauración de estas reformas fueron las políticas de ajuste fiscal y conforme a ellas, la reducción del Estado.
La reducción del Estado significó el repliegue del mismo en cuanto a incursionar en los servicios sociales como en la actividad empresarial, lo que motivo que se diera inicio a un largo proceso de descentralización de funciones, y transferencia de responsabilidades a otros organismos, ya sea dentro del Estado (a partir de la década del noventa se crearon diversas instituciones que se encargarían de diversas funciones, como la de administrar los programas sociales. Por ejemplo el FONCODES, el PRONAA, el PROMUDEH, etc.) como fuera del mismo.
El papel de las ONG’s se ha visto reforzado por el contexto de cambios en la estructura del Estado. Muy a pesar de la orientación para la formación de las ONG’s (pues muchas de ellas se conforman para que sus directivos o personal administrativo se beneficien de alguna forma), estas están participando activamente en la vorágine de cambios que experimenta el sistema de administración de los recursos del Estado, siendo algunas de estas instituciones también, entes fiscalizadores de las instituciones del gobierno, por lo que engrosan así cada vez mas los grupos de presión para la ejecución de las políticas sociales:
“Las nuevas políticas sociales están creando una demanda sustancial por parte de organizaciones gubernamentales y no gubernamentales de profesionales entrenados en investigación social y desarrollo comunitario”[2]
Es en estas instituciones en donde los científicos sociales, los sociólogos encuentran espacios para desenvolverse laboralmente; realizando gran cantidad de funciones o de tareas, muchas veces no tan de acuerdo con su orientación profesional.
Al respecto Guillermo Rochabrum afirma que el campo de ocupación de los sociólogos se ha dividido en los últimos años en el desempeño académico, político, la difusión a otros públicos, la investigación y la aplicación de los conocimientos (sea en el Estado o en las ONG’s) [3]. Es esta última la que mas caracteriza la labor de los sociólogos en las ONG’s que encontramos en nuestro medio, al menos en el departamento de Lima. Pues gran cantidad de ellas se ocupan de promover iniciativas que generen un muy determinado beneficio en ciertos grupos poblacionales, como niños en alto riesgo, madres gestantes, comunidades campesinas, enfermos terminales, pobres extremos, jóvenes sin oportunidades, etc. Lo que si bien es cierto ayuda al momentáneo sostén de los ya mencionados grupos, no garantiza -y según algunas opiniones impide (al acostumbrarse el poblador a ser beneficiado, pues se dice que ya no desarrolla capacidades y le es mas difícil volverse autónomo, por el asistencialismo)- que los beneficios recibidos sean sostenibles, ni mucho menos autogestionados, aunque este sea el fin o propósito de muchas de las actividades de los programas de promoción.
Respecto a los actores que se benefician de los programas de ayuda, cabe decir que también se ha producido un cambio en la percepción de los mismos. A mediados de la década de los 70’s, se consideraba a los obreros , pobladores y campesinos tanto como actores sociales como también agentes de cambio, la acción privilegiada en esa época era la movilización política en torno a las grandes reinvindicaciones de clase o sector social.[4]
En los años 80 la percepción frente a los actores por parte de los diversos organismos está orientada hacia la preocupación por los movimientos sociales recientes, que buscan reinvindicaciones específicas de acuerdo al sector en los que se dan, desplazando con esto a los partidos políticos por lo que se expresaban antes. Sin embargo estos movimientos no buscaban mas que medidas de corto plazo, sin ningún plan estructurado, y llevados por intereses específicos de individuos en un contexto de pobreza, en claro antagonismo a las políticas u representaciones estatales.
Por esto, antes de los 90 el papel de las ONG’s se entendía como comprometido con intereses políticos particulares de estas clases. Ahora en los noventa, se ha producido una crisis de paradigmas también para las ONG’s, que tuvieron que reorientar sus lineamientos de trabajo, perdiendo su compromiso político ante el autoritarismo del gobierno de Fujimori.
Esta aplicación de conocimientos de parte de los sociólogos se caracteriza también por ser ampliamente diversificada. Pues las prácticas en las que un sociólogo se puede desempeñar dentro del ámbito de una ONG, se reconfiguran según se alcance los objetivos de las actividades. Es decir, un sociólogo puede participar desde la elaboración de una política o estrategia de desarrollo hasta en la conformación de una sencilla línea de base. Debemos mencionar también que la preparación en las aulas universitarias difiere en gran medida de la práctica profesional, en el sentido que se le otorga a la misma dentro de una organización no gubernamental. Principalmente en la línea de investigación, si bien el conocimiento se construye en estos nuevos espacios, muchas veces el sociólogo debe adaptarse por completo a las pautas o guías de investigación que le plantean las financieras internacionales. Surge de alguna manera la discrepancia entre los intereses que se le imponen al científico, y los propios. Si estamos desarrollándonos en una ciencia donde es bastante difícil suprimir los juicios de valor, la capacidad de adaptarse cada vez a nuevas temáticas –en algunas de ellas por muy poco tiempo- que no coincidan plenamente con los intereses particulares, será un factor importante que indiques un buen desempeño.
Los estudios de la sociología actual se caracterizan por su alto nivel de especialización, debido a que esta es una forma en la que los profesionales de las ciencias sociales consiguen financiarse para realizar proyectos, con los cuales se logrará un beneficio particular. Este tipo de enfoque se da tanto en las organizaciones estatales como en las privadas y no gubernamentales y está acorde a los procesos de descentralización en los que se encuentra inmerso en nuestro país. Además:
“las principales agencias de crédito internacional están de acuerdo con un modelo de política social que incluye descentralización, asociaciones de cooperación privada – pública, programas focalizados y participación de la comunidad”.[5]
Respecto a estos aspectos, la focalización también es fuertemente criticada porque al asumirse esta, se crean mecanismos de exclusión social[6], pues los criterios de selección de los grupos poblaciones a ser beneficiados no siempre son aceptados por la mayoría, mas aún; se critica también la forma o la dirección en que estos criterios son aplicados, puesto que muchas veces no son emergentes, es decir; no surgen desde abajo sino desde arriba, siendo impuestos muchos de los criterios, por los técnicos (que pueden ser científicos sociales) que creen saber desde el exterior , cuales son los requerimientos de la población.
En conclusión, el presente contexto en el que se desarrolla la profesión de la sociología, es de alguna manera propicio puesto que con los procesos de descentralización y el de la focalización de las políticas (que son puestas en práctica por agentes estatales como también privados) se abren cada vez mas espacios en los que se puede desempeñar un sociólogo. Además hay que considerar la actual proliferación de ONG’s en el mercado profesional, dado que precisamente son conformadas por los profesionales que o no encuentran espacios o que encuentran en éstos la mejor forma de realizarse profesionalmente.
Este espacio para el desempeño profesional se encuentra en la actualidad divorciado de los espacios académicos donde se enseña sociología. Las universidades del Perú no encuentran una manera directa y relacional de vincularse con la práctica privada. La docencia universitaria en la práctica se orienta para forjar profesionales docentes, en algunas universidades con gran bagaje teórico, pero poco vinculado con la práctica. Si bien es cierto los procesos de cambio en la estructura social y política también afectan la enseñanza universitaria, recién en estos últimos años se están incorporados cursos que podrían denominarse “técnicos”, por estar orientados completamente a la lógica de la intermediación del capital internacional, sea en el ámbito público o privado. Las ONG’s tienen poca o nula incidencia en el diseño de las balotas a desarrollar en los cursos, pues la academia se orienta poco hacia el mercado, si no es por los círculos cerrados o las también denominadas “argollas” que si posibilitan el tránsito desde la universidad hacia un organismo no gubernamental.
Alternativa: 2003 Taller interno de lecturas sobre ciudad y políticas sociales. Proyecto CLASPO II. Centro Alternativa, Octubre.
Roberts, R. Bryan 2001 Las nuevas políticas sociales en América Latina y el desarrollo de ciudadanía: una perspectiva de interfaz. University of Texas at Austin. Taller: Agencia, Conocimiento y Poder: Nuevas direcciones,
Rochabrum, Guillermo 1993 Socialidad e individualidad: materiales para una sociología. Lima, PUCP.
Castellanos, Themis 2003 Análisis de experiencias de participación ciudadana, Alternativa.
NOTAS
[1] Las nuevas políticas sociales en América Latina y el desarrollo de ciudadanía: una perspectiva de interfaz. Roberts, R. Bryan . University of Texas at Austin. Taller: Agencia, Conocimiento y Poder: Nuevas direcciones, 14 y 15 de Diciembre de 2001.
[2] En: Taller interno de lecturas sobre ciudad y políticas sociales. Proyecto CLASPO II. Centro Alternativa, Octubre 2003.
[3] Véase: La política de la sociología: para una apreciación del caso peruano En : Socialidad e individualidad : materiales para una sociología. Lima, PUCP, 1993, p 161 (Apéndice)
[4] Diaz Albertini, Javier y Nadine Heredia. Editores (2003), La persuasión del cambio. La formación de líderes desde las ONG. Lima, Escuela para el desarrollo – CEED. Citado por Themis Castellanos. En: Análisis de experiencias de participación ciudadana, Alternativa, Julio de 2003.
[5] Roberts, Bryan Ob Cit, p 10.
[6] Ibidem, p 14.
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Comentario a Las rutas de la masculinidad: ensayos sobre el cambio cultural y el mundo moderno de Rafael Montesinos
Por: Soc. Luis Marín
lmarin@socialconsultores.com
A través de un recuento de los diversos enfoques acerca de la masculinidad, Montesinos nos plantea la influencia de los cambios culturales que se produjeron en el mundo en las décadas de los sesenta y setenta, de cómo éstos reconfiguraron la identidad femenina debido a la salida al espacio público de las mujeres, por las exigencias que los cambios en el mundo de orden social y económico, y por la obtención de nuevos derechos que le permitieron transformarse a sí misma.
Este cambio trajo consigo una reacción de las identidades masculinas - fruto de las consecuencias de los cambios en la identidad femenina- afectadas por la pérdida de espacios laborales, la pérdida del control sobre la sexualidad y la dominación para con el otro sexo. Esta reacción se convierte en crisis cuando se cuestiona el status quo del varón basado en las ya no legitimadas prácticas autoritarias.
Este cambio cultural trae consigo conflictos entre los géneros, pues sus patrones o roles sociales se reconfiguran constantemente. El estereotipo del varón proveedor y la mujer reproductora sufren drásticos cambios que se reflejan también en el cambio de estructura de las familias. A todo esto, el Estado sigue siendo una institución socializadora que refrenda el modelo de dominación masculina, siendo cada vez mas incongruente con la realidad social, pues las prácticas difieren mucho de lo que se pueda articular en los discursos oficiales.
Las prácticas sexuales también salen a la luz e influyen en la reformulación de los roles sexuales en la sociedad; a pesar del tradicional y represor discurso oficial de control sexual de la iglesia católica. Estas prácticas de alguna manera deconstruyen aún mas el modelo clásico de identidad masculina, ya no solo son parte de un escenario intimo si no que se convierten en prácticas de nuevos estereotipos que se interrelacionan con el resto de la sociedad.
La propuesta que plantea el autor es la construcción de una nueva identidad masculina, que procure una relación mas horizontal y democrática con los sexos, que no reprima los aspectos emocionales del varón y que por sobre todo no esté basada en los patrones tradicionales de control sobre el otro sexo, que además interprete adecuadamente el nuevo rol de las mujeres en la nueva sociedad, con todos sus matices y expresiones.
Las rutas de la masculinidad están por ende reconfigurándose frente a los distintos procesos que afectan cultural, social y económicamente a esta nueva sociedad.
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Comentarios a La Sociedad de los Individuos de Norbert Elías
Por: Soc. Luis Marín
lmarin@socialconsultores.com
Los significados de las palabras no son estáticos obedecen a un determinado contexto, así que lo que conocemos como individuo no son abstractos conceptos sino que su significado lo encontramos en proceso. Por ejemplo hoy se da mucha importancia al yo a lo individual y en la antigüedad Greco Romana no existía término que equivaliera a individuo porque el contexto, el nivel de desarrollo de la épica solo se podía pensar en el ser humano inmenso en un clan o tribu, donde el individuo se diluye.
La palabra sociedad también ha sufrido alteraciones pero los limites no reconocidos por los sociólogos, del concepto de la sociedad era el estado pues en la praxis coincidían con el estado.
El autor quiere decir que el marco con los que trabajan los sociólogos ya no pueden ser los estados sino que el marco es mas grande, la humanidad, marcos de referencia global porque los seres humanos se encuentran inmersos en un procesó masivo de integración.
Hay un movimiento integrador que rebasa al estado es el nivel supraestatal (como la comunidad europea) y hay un tercer nivel que seria la misma humanidad.
Se rompe la fuerza integradora del estado nacional porque ella no es capas de darle seguridad física de sobrevivencia a sus miembros y aparece la necesidad de otro nivel pero este paso no es sencilla cuestión de voluntad o nacionalidad, ya que los estados nacionales tienen una fortaleza logrado con los años que esta cuasi petrificada vía lazos emocionales mas fuertes que la necesidades físicas económicas, sin sentimientos de amor y odio que se va internalizando en una estructura de la personalidad de los miembros del estado nación que se resiste a pesar a formar parte de nosotros como entidad supranacional.
Es difícil dejar el nosotros del estado nacional porque la historia muestra que en este pasó hacia otro nivel se pierde la cultura, los hechos del pasado, la historia de los padres y de los abuelos que dan un sentido de identidad al nosotros estatal, pero el nosotros estatal no solo da seguridad física sino que también hace que sus miembros se sientan como seres que trasciendan la existencia física, porque el reconocimiento que ellos hacen de su pasado hace que a futuro las nuevas generaciones, los mantengan vivos a ellos en la memoria colectiva.
El autor describe que se vive en una etapa de transición de un nivel estatal a otro supranacional. Pero también hay otro nivel al que se le presta atención y que se ve más lejano que es la propia humanidad.
Para lograr la supervivencia ha sido necesario pasar desde distintos niveles: tribus, clanes, estados, supraestados, humanidad y en cada uno de estos cambios ha existido contradicción en la relación, por ejemplo, el nosotros estatal (yo) y el nosotros supranacional. En esta transición hay la posibilidad de choques entre los estados por defender su propio nosotros estatal que les da su identidad.
Hay que anotar que cada uno de estos cambios supone un momento individualizador donde esta fuerza individualizadora es el empuje para separarse de nosotros, para pasar hacia otro nosotros mas elevado.
lmarin@socialconsultores.com
Los significados de las palabras no son estáticos obedecen a un determinado contexto, así que lo que conocemos como individuo no son abstractos conceptos sino que su significado lo encontramos en proceso. Por ejemplo hoy se da mucha importancia al yo a lo individual y en la antigüedad Greco Romana no existía término que equivaliera a individuo porque el contexto, el nivel de desarrollo de la épica solo se podía pensar en el ser humano inmenso en un clan o tribu, donde el individuo se diluye.
La palabra sociedad también ha sufrido alteraciones pero los limites no reconocidos por los sociólogos, del concepto de la sociedad era el estado pues en la praxis coincidían con el estado.
El autor quiere decir que el marco con los que trabajan los sociólogos ya no pueden ser los estados sino que el marco es mas grande, la humanidad, marcos de referencia global porque los seres humanos se encuentran inmersos en un procesó masivo de integración.
Hay un movimiento integrador que rebasa al estado es el nivel supraestatal (como la comunidad europea) y hay un tercer nivel que seria la misma humanidad.
Se rompe la fuerza integradora del estado nacional porque ella no es capas de darle seguridad física de sobrevivencia a sus miembros y aparece la necesidad de otro nivel pero este paso no es sencilla cuestión de voluntad o nacionalidad, ya que los estados nacionales tienen una fortaleza logrado con los años que esta cuasi petrificada vía lazos emocionales mas fuertes que la necesidades físicas económicas, sin sentimientos de amor y odio que se va internalizando en una estructura de la personalidad de los miembros del estado nación que se resiste a pesar a formar parte de nosotros como entidad supranacional.
Es difícil dejar el nosotros del estado nacional porque la historia muestra que en este pasó hacia otro nivel se pierde la cultura, los hechos del pasado, la historia de los padres y de los abuelos que dan un sentido de identidad al nosotros estatal, pero el nosotros estatal no solo da seguridad física sino que también hace que sus miembros se sientan como seres que trasciendan la existencia física, porque el reconocimiento que ellos hacen de su pasado hace que a futuro las nuevas generaciones, los mantengan vivos a ellos en la memoria colectiva.
El autor describe que se vive en una etapa de transición de un nivel estatal a otro supranacional. Pero también hay otro nivel al que se le presta atención y que se ve más lejano que es la propia humanidad.
Para lograr la supervivencia ha sido necesario pasar desde distintos niveles: tribus, clanes, estados, supraestados, humanidad y en cada uno de estos cambios ha existido contradicción en la relación, por ejemplo, el nosotros estatal (yo) y el nosotros supranacional. En esta transición hay la posibilidad de choques entre los estados por defender su propio nosotros estatal que les da su identidad.
Hay que anotar que cada uno de estos cambios supone un momento individualizador donde esta fuerza individualizadora es el empuje para separarse de nosotros, para pasar hacia otro nosotros mas elevado.
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Comentarios a Género, vestido y mercado: el comercio de la ciudadanía en América Latina de Francine Masiello
Por: Soc. Luis Marín
lmarin@socialconsultores.com
En Latinoamérica se da un claro proceso de control social de los estereotipos, control que recae también en los ámbitos de la ciudadanía. Y en esta parte del continente particularmente, son importantes el rol del género y la sexualidad para ejercer ese control, así como para definir la identidad de los sujetos, pues prevalece la tradición en muchas de nuestras representaciones, tradición con un alto grado de valoración al modelo típico de masculinidad.
Uno de los modelos en los que se nota este control es el modelo de patriotismo que predomina en Latinoamérica, es así que Dávila da cuenta en su obra de las múltiples convenciones que subyacen en nuestra sociedad, pues ante la emergencia de un discurso diferente se crean críticas y conflictos que desnudan nuestra falta de flexibilidad ante lo diverso.
Masiello sostiene la hipótesis de que en Latinoamérica, el género frecuentemente está representado como un espectáculo visual sobre la escena nacional política, por la relación existente entre esta construcción de ciudadanía y los patrones de usanza de vestido y uso del cuerpo en nuestra sociedad, que según la autora, limitan la imaginación política latinoamericana.
Ahora bien, una influencia externa es la moda, que al legitimarse en el uso local encierra y disminuye las posibilidades del uso del cuerpo, acorde en nuestra región con lo que dictan los discursos de la moral y buenas costumbres. Esta moda determina el comercio entre los ciudadanos, restringiendo u orientando sus formas de realizarlo, pero también delimita las formas de vestir y hablar en la sociedad.
Esta nueva identidad regida y regulada por la moda esta plenamente influenciada por lo audiovisual, esta es una fuerte influencia y medio de dominación si se quiere, que pone frente a los ojos de todos los miembros de la sociedad, el ideal del ser ciudadano, y se convierte a su vez en patrón común para juzgar las desigualdades. Es por eso que la emergencia de “identidades sexuales alternativas (…) muchas veces proporcionan un potencial emancipatorio”. Pues lo diferente muchas veces no es aceptado de buen grado entre lo establecido, por ello las criticas y quejas ante lo que, de alguna forma u otra, expresan una capacidad de ponerse entre paréntesis y pensar distinto.
El determinismo de la moda no se da por azar, sino porque el control ejercido hacia el vestido se produce por “la gran patología de los tiempos modernos” (según Ingenieros), que es el miedo al fraude y a la simulación, que se puede ejercer plenamente, traspasando las barreras del cuerpo, con el disfraz de la ropa. Este temor es el que configura el discurso dominador de la moda, desde el mercado.
Por ello también se pronuncian al respecto en los medios de comunicación recetas de todo tipo para no escapar del patrón de la moda. Por otra parte en este tipo de manifestaciones de sugerencias o consejos, se incita también al consumismo propio del sistema capitalista y neoliberal, ya que se publicita el modelo de perfección pero no íntegramente, sino por partes, se desmiembra el cuerpo para incentivar el consumismo, de cada parte, independientemente una de otra. Así el encajar en el modelo del cuerpo se vuelve cada vez mas difícil, pues cada vez hay mas aristas desde las cuales caer; pero al complicarse aquello también se sobrevalora el logro.
Es así como “el cuerpo es empujado hacia el mercado” que es quien dicta los mandatos del uso del cuerpo, y limita también los ejercicios de ciudadanía de una nación. La sociedad y la televisión no están tan abiertas al cambio como se supone, y muchas veces estas expresiones que surgen en el arte de vanguardia son reprimidas sin que se llegue a saber. Por lo que una adecuada forma de expresar el arte a las masas y así cuestionar lo establecido, pueda ser una opción para cambiar algunos patrones sociales rígidos, a pesar de las apariencias.
lmarin@socialconsultores.com
En Latinoamérica se da un claro proceso de control social de los estereotipos, control que recae también en los ámbitos de la ciudadanía. Y en esta parte del continente particularmente, son importantes el rol del género y la sexualidad para ejercer ese control, así como para definir la identidad de los sujetos, pues prevalece la tradición en muchas de nuestras representaciones, tradición con un alto grado de valoración al modelo típico de masculinidad.
Uno de los modelos en los que se nota este control es el modelo de patriotismo que predomina en Latinoamérica, es así que Dávila da cuenta en su obra de las múltiples convenciones que subyacen en nuestra sociedad, pues ante la emergencia de un discurso diferente se crean críticas y conflictos que desnudan nuestra falta de flexibilidad ante lo diverso.
Masiello sostiene la hipótesis de que en Latinoamérica, el género frecuentemente está representado como un espectáculo visual sobre la escena nacional política, por la relación existente entre esta construcción de ciudadanía y los patrones de usanza de vestido y uso del cuerpo en nuestra sociedad, que según la autora, limitan la imaginación política latinoamericana.
Ahora bien, una influencia externa es la moda, que al legitimarse en el uso local encierra y disminuye las posibilidades del uso del cuerpo, acorde en nuestra región con lo que dictan los discursos de la moral y buenas costumbres. Esta moda determina el comercio entre los ciudadanos, restringiendo u orientando sus formas de realizarlo, pero también delimita las formas de vestir y hablar en la sociedad.
Esta nueva identidad regida y regulada por la moda esta plenamente influenciada por lo audiovisual, esta es una fuerte influencia y medio de dominación si se quiere, que pone frente a los ojos de todos los miembros de la sociedad, el ideal del ser ciudadano, y se convierte a su vez en patrón común para juzgar las desigualdades. Es por eso que la emergencia de “identidades sexuales alternativas (…) muchas veces proporcionan un potencial emancipatorio”. Pues lo diferente muchas veces no es aceptado de buen grado entre lo establecido, por ello las criticas y quejas ante lo que, de alguna forma u otra, expresan una capacidad de ponerse entre paréntesis y pensar distinto.
El determinismo de la moda no se da por azar, sino porque el control ejercido hacia el vestido se produce por “la gran patología de los tiempos modernos” (según Ingenieros), que es el miedo al fraude y a la simulación, que se puede ejercer plenamente, traspasando las barreras del cuerpo, con el disfraz de la ropa. Este temor es el que configura el discurso dominador de la moda, desde el mercado.
Por ello también se pronuncian al respecto en los medios de comunicación recetas de todo tipo para no escapar del patrón de la moda. Por otra parte en este tipo de manifestaciones de sugerencias o consejos, se incita también al consumismo propio del sistema capitalista y neoliberal, ya que se publicita el modelo de perfección pero no íntegramente, sino por partes, se desmiembra el cuerpo para incentivar el consumismo, de cada parte, independientemente una de otra. Así el encajar en el modelo del cuerpo se vuelve cada vez mas difícil, pues cada vez hay mas aristas desde las cuales caer; pero al complicarse aquello también se sobrevalora el logro.
Es así como “el cuerpo es empujado hacia el mercado” que es quien dicta los mandatos del uso del cuerpo, y limita también los ejercicios de ciudadanía de una nación. La sociedad y la televisión no están tan abiertas al cambio como se supone, y muchas veces estas expresiones que surgen en el arte de vanguardia son reprimidas sin que se llegue a saber. Por lo que una adecuada forma de expresar el arte a las masas y así cuestionar lo establecido, pueda ser una opción para cambiar algunos patrones sociales rígidos, a pesar de las apariencias.
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